Cómo se desarrolla un encargo

Cinco etapas, de la primera conversación al criterio de decisión.

  1. Primer contacto

    Una breve descripción del caso permite determinar si corresponde una consultoría tributaria y el alcance probable del trabajo.

  2. Revisión de antecedentes

    Se analizan los documentos, contratos o situaciones relevantes antes de la primera reunión de fondo.

  3. Reunión de análisis

    Conversación online o presencial, según las circunstancias lo ameriten, para discutir el problema, las alternativas y los riesgos involucrados.

  4. Entrega de criterio

    Según el caso, el trabajo de análisis concluye con una opinión verbal, un informe escrito o una recomendación de acción.

  5. La implementación

    Si la naturaleza del caso implica ejecutar una planificación, se procederá en este sentido, con la aprobación previa del cliente.

Modalidad online, con presencialidad cuando se justifica

El trabajo se organiza principalmente desde un esquema online y de home office, lo que permite atender encargos con mayor flexibilidad y eficiencia. Cuando el caso lo amerita — por su complejidad, por la necesidad de revisar documentación física o por preferencia del cliente — se coordinan reuniones o visitas presenciales.

Encargos definidos

Cada trabajo se acota a un encargo concreto: una opinión, un informe, una revisión de contrato, una capacitación. Esto permite claridad sobre el alcance, los antecedentes necesarios y los plazos involucrados, evitando relaciones de asesoría difusas o indefinidas. Pero también el trabajo puede implicar la planificación de un conjunto de actos, como en el caso de las reorganizaciones empresariales.

Foco en consultoría e implementación

El valor de este trabajo está en el análisis, la estrategia y el criterio práctico. Junto con ello, se considera el apoyo a las áreas operativo-contables del cliente, asistiéndolas en los procedimientos y trámites administrativos que el caso exija, así como la colaboración con oficinas y estudios jurídicos en la gestión de trámites o litigios cuando corresponda. Cuando un caso requiere representación judicial o administrativa, se evalúa junto con el cliente la mejor forma de coordinarlo, contando para ello con el apoyo de importantes estudios jurídicos.

¿Le interesa coordinar una primera conversación?